Presidente

Ojos que no ven, corazón que no siente

 

!cid_3DDA220898084B03BB7B53A61866EF29@PASTORMARIOHP                Este refrán popular español nos indica que cuando las penas están lejos se sienten menos, como también lo expresó San Bernardo “cuando los ojos no ven, el corazón no duele”. Y esto es precisamente lo que ocurre cuando estamos poco comunicados o incomunicados. No sentimos compasión por los que en este momento está sufriendo, o están necesitando nuestro apoyo, simplemente porque estamos lejos de su realidad.

 

                Del mismo modo, aunque formamos parte de una gran familia, hermanados unos con otros mediante Jesucristo, probablemente no sintamos nada entre nosotros por una sola razón: No vemos. Y no vemos porque no sabemos.

               

                El apóstol Pablo, habiendo entendido el real significado del cuerpo de Cristo, se esforzó en comunicarse para informar y ser informado, tal como se expresa en  Efesios 6:21: “Para que también vosotros sepáis mis asuntos, y lo que hago, todo os lo hará saber Tíquico, hermano amado y fiel ministro en el Señor,” y palabras similares repite en su epístola a la iglesia de Colosas, iglesia que no había fundado y donde nunca estuvo.

 

La comunicación ha sido vital para la iglesia en todo tiempo y mucho más importante de lo que suponemos, porque en ocasiones de ella dependía su propia supervivencia. Para el apóstol Pablo fue una herramienta eficaz para edificar las comunidades de fe por medio de sus epístolas y para lanzar una gran campaña de recolección de fondos para socorrer a los cristianos de Judea en una gran hambruna y crisis económica.

 

Siguiendo el ejemplo del apóstol Pablo, desde la CEB,  que es nuestra Casa Bautista,  queremos, por nuestra parte, acercarnos a todas las iglesias del país para crear fuertes lazos de amistad y compañerismo para servirles de una manera más eficiente, y por el otro, necesitamos que las iglesias nos escriban, nos hablen y se comuniquen con nosotros para que así, unos y otros, al conocer lo que ocurre, veamos y al ver nuestro corazón sienta.

 

Necesitamos una mayor comunicación para:

 

  1. Implementar el Plan Estratégico Nacional para duplicar el número de iglesias para el 2020 
  2. Realizar un relevamiento de todas las iglesias de nuestro país para actualizar nuestra base de datos.
  3. Coordinar nuestras actividades con las actividades de las iglesias, las áreas,  las asociaciones y todas las instituciones  para evitar la superposición de actividades y eventos.  
  4. Establecer metas unidas de evangelización y de plantación de iglesias
  5. Conocer y enriquecernos mutuamente con los enormes recursos que disponemos.
  6. Promover nuevos ministerios
  7. Descubrir dones que el Espíritu Santo puso para bendecir a todas las iglesias.
  8. Acordar sobre los grandes motivos de oración para un esfuerzo unido de intercesión por el crecimiento de toda la obra y todas las áreas.
  9. Quitar los recuerdos negativos del  pasado para construir un futuro glorioso que honre a nuestro Señor.
  10. Compartir nuestros sueños y esperanzas.

 

Esta página representa nuestro primer paso para avanzar hacia estos objetivos y para que nuestro corazón sienta, porque hemos visto. 

 

Pr. Alberto Prokopchuk

Presidente Confederación Evangélica Bautista

Confeba
Confeba
Las Iglesias Evangélicas Bautistas, que desde el año mil novecientos ocho actúan en la organización denominada “Convención Evangélica Bautista Argentina” en el deseo de continuar sus actividades ampliándolas y consolidándolas, constituyen desde la fecha entre ellas esta Asociación fijando su domicilio legal en la ciudad de Buenos Aires, sin perjuicio de las dependencias que se podrán establecer en cualquier punto de la República y en el Extranjero.

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