DE NUESTRA CASA COMÚN

Esta época es un tiempo difícil; en él se han impuesto estrategias globalizadoras cuyas consecuencias están a la vista. No solo son las sociales que todos conocemos y padecemos en nuestro país; también alcanzan al medio ambiente, a la Creación entera.

Una de las actividades más perjudiciales para los ambientes es la guerra. Abundan ejemplos recientes que ejemplifican  las consecuencias ambientales donde se entrecruzan intereses que disputan hegemonías político-militares, incluyendo casi siempre el control de recursos no renovables críticos como el petróleo, el agua, o diversos minerales; nuestro cordón cordillerano brinda numerosos ejemplos de estas realidades.

Pero hay otros ejemplos de acciones humanas que también son atentatorios de la integridad de la Creación de Dios y que están más cerca de nosotros. Tal es el caso de los basurales en la periferia de numerosos conglomerados humanos como los que se encuentran en Sarandí o del Camino del Buen Ayre; están a la vista las cuencas de los ríos Matanza-Riachuelo, Luján y Reconquista, en los agroquímicos utilizados sin control –a veces con la “autorización” de las autoridades- en  Alto Valle de Río Negro, en las explotaciones mineras de Catamarca, en los enterramientos clandestinos de agroquímicos, en la contaminación del aire y el suelo en los polos petroquímicos de Dock Sud y La Plata, y, mas recientemente, riesgos que se han advertido en emprendimientos como el de Vaca Muerta).

La lista de riesgos incluye eventos conocidos como Cambio Climático Global que percibimos cada vez con más claridad, consecuencia del calentamiento de la superficie de la tierra debido al aumento en la emisión de los gases de “efecto invernadero”, principalmente por parte de gobiernos e industrias de un puñado de países industrializados.

En todos los casos, la víctima final es la misma: toda la Creación. El ser humano en particular, que padece los efectos adversos de sus propias acciones sobre el ambiente, experimenta la paradoja de ser víctima y victimario a la vez.

En otras palabras, el olvido de nuestra mayordomía  sobre la Creación, un mandato de Dios Creador, es lo que conduce  nuestras acciones adversas, la alteran a veces de manera irreversible y casi siempre de manera perjudicial para la vida en cualquiera de sus formas.


Accion Comunitaria

Accion Comunitaria

Ofreciendo recursos y herramientas a las iglesias y organismos de bien público para el desarrollo de servicios sociales acordes a las necesidades locales fundamentados en valores.

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